Dormir mal, estresarse
constantemente o llevar una dieta pobre pueden estar saboteando su memoria sin
que se dé cuenta. La neurociencia moderna ha identificado 8 hábitos simples,
pero poderosos que protegen y estimulan el cerebro, especialmente en momentos
de alta exigencia mental o con el paso de los años. ¿Cuáles son y por qué son
tan importantes?
1. Dormir bien es una
inversión mental
Un sueño profundo y reparador
consolida los recuerdos y limpia las toxinas cerebrales. Según la Universidad
de Harvard, dormir entre 7 y 9 horas por noche mejora significativamente la
consolidación de la memoria a largo plazo.
2. El ejercicio físico también
es ejercicio para el cerebro Moverse mejora la memoria. La actividad aeróbica
regular estimula el hipocampo, la región clave del cerebro para el aprendizaje
y la memoria. Un estudio de la Universidad de British Columbia demostró que 120
minutos semanales de ejercicio moderado mejoran la función cognitiva.
3. Mantener una alimentación
balanceada
Rica en ácidos grasos omega-3
(pescado, nueces, semillas de chía) y baja en azúcares procesados, es esencial.
La dieta mediterránea ha demostrado efectos neuroprotectores.
4. Controlar el estrés crónico
El cortisol elevado daña el
hipocampo. Técnicas como la meditación y el mindfulness reducen sus efectos
nocivos, según la Universidad de California.
5. Aprender cosas nuevas
Desde un idioma hasta un
instrumento musical. Estimular el cerebro con retos nuevos mantiene activas las
conexiones neuronales.
6. Tener vida social activa
Interactuar con otras personas
reduce el riesgo de deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores, como
lo destaca la Alzheimer’s Association.
7. Evitar el multitasking
excesivo
La sobrecarga de estímulos
disminuye la capacidad de retención y concentración. La Universidad de Stanford
demostró que las personas multitarea tienen menos control cognitivo.
8. Beber suficiente agua
La deshidratación leve puede
afectar la memoria a corto plazo y la atención. La European Journal of Clinical
Nutrition advierte que una pérdida del 2% del agua corporal ya produce
deterioro cognitivo.
Con un peso aproximado de 1.5
kilogramos, el cerebro humano no es el órgano más grande del cuerpo, pero sí
uno de los más potentes. Según explica la Clínica Mayo, en él residen la
personalidad, los recuerdos, las emociones y los pensamientos, además de
coordinar cada uno de los movimientos del cuerpo.
Este órgano funciona gracias a miles de millones de neuronas, que son células especializadas encargadas de transmitir información al resto del organismo. Cuando estas neuronas dejan de funcionar correctamente, pueden aparecer problemas como movimientos torpes, pérdida de sensibilidad o incluso dificultades en el pensamiento y la memoria. A diferencia de otros órganos, el cerebro no regenera las neuronas que se dañan o destruyen, por lo que su cuidado es esencial. Lesiones en la cabeza, el consumo de drogas o enfermedades como el Alzhéimer y el Parkinson pueden deteriorar seriamente las neuronas. Por eso, los expertos de la Clínica Mayo recomiendan adoptar hábitos que promuevan la salud cerebral, como mantenerse mentalmente activo, evitar accidentes y seguir estilos de vida protectores.
Tomado de: https://www.msn.com/es-co/noticias/other/no-debilite-su-cerebro-ocho-h%C3%A1bitos-de-la-neurociencia-para-potenciar-la-memoria/ar-AA1K1zLC?ocid=msedgntp&pc=U531&cvid=68d37b73907b4c748a58a9b960c8676c&ei=223
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