El dato aparece en el Future
of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial y reabre el debate sobre empleo
rural, formalización y productividad en el país.
Durante más de una década, la
conversación sobre el futuro del empleo ha girado en torno a la digitalización,
la automatización y los servicios urbanos.
Sin embargo, los datos más
recientes del Future of Jobs Report 2025, publicado por el Foro Económico
Mundial, muestran un desplazamiento relevante del foco. Entre 2025 y 2030, los
trabajadores agrícolas, forestales y pesqueros figuran como el grupo ocupacional
con mayor crecimiento neto en términos absolutos a escala global.
El informe estima que este
conjunto de ocupaciones sumará alrededor de 35 millones de nuevos puestos de
trabajo en los próximos cinco años. La cifra contrasta con la percepción
extendida de que el empleo rural se encuentra en retroceso estructural y sitúa
al agro en el centro de la transformación del mercado laboral mundial.
La explicación no responde a
un solo factor. El reporte identifica una combinación de tendencias que inciden
directamente sobre el empleo primario. Entre ellas, el aumento de las
inversiones destinadas a reducir emisiones de carbono, los esfuerzos de adaptación
al cambio climático y la presión sobre los sistemas de producción de alimentos
en un contexto de crecimiento poblacional y mayor volatilidad climática.
El empleo agrícola supera actualmente los 200 millones de trabajadores en el mundo. Foto: Getty Images/API
Clima, alimentos y trabajo
El Future of Jobs Report 2025
señala que la mitigación y la adaptación al cambio climático se ubican entre
los principales motores de cambio para las empresas en los próximos años.
Estas dinámicas no solo
impulsan empleos asociados a energías renovables o ingeniería ambiental, sino
que también refuerzan la demanda de trabajo en actividades directamente
vinculadas con la producción, transformación y distribución de alimentos.
Según el informe, el empleo
agrícola supera actualmente los 200 millones de trabajadores en el mundo. En
ese contexto, incluso ajustes marginales en productividad, inversión o
regulación tienen efectos significativos sobre el empleo y los ingresos, en especial
en economías de ingresos medios y bajos.
El documento también muestra
que, a diferencia de otros sectores, el agro no enfrenta una sustitución masiva
de mano de ora por tecnología en el corto plazo.
La automatización avanza, pero
el cambio se concentra en tareas específicas, no en la eliminación del trabajo
humano. Esto mantiene al sector como una fuente relevante de empleo, incluso en
escenarios de transformación tecnológica acelerada.
Colombia: volumen alto,
calidad pendiente
En Colombia, la discusión
sobre empleo rural se mueve entre dos planos. Por un lado, el peso del sector
en el mercado laboral. Por otro, las condiciones en las que ese empleo se
sostiene.
Durante el Foro Colombia Rural
2025, organizado por Foros Semana, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la
Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), resumió ese contraste con dos
datos.
“Nuestro sector es el segundo
sector en generación de empleo en nuestro país. Son más de tres millones de
colombianos que dependen del sector agropecuario”, señaló.
En la misma intervención
añadió que “la cara negativa es que más del 84% se encuentra en informalidad
laboral”, apuntó Bedoya.
Las cifras reflejan una
tensión estructural. El agro continúa absorbiendo mano de obra y sosteniendo el
abastecimiento interno, pero lo hace con altos niveles de informalidad, baja
protección social y limitadas trayectorias de formación.
En ese punto, el diagnóstico
local dialoga con una de las alertas centrales del informe del Foro Económico
Mundial: las brechas de habilidades como principal obstáculo para la
transformación del empleo en los próximos años.
Capacidades, no solo puestos
El Future of Jobs Report 2025
identifica las brechas de habilidades como la barrera más citada por los
empleadores a nivel global para adaptarse a los cambios del mercado laboral. La
advertencia es transversal a sectores y regiones.
En el caso del agro, la
necesidad no se limita a competencias digitales avanzadas, sino a capacidades
técnicas, gestión productiva, adaptación climática y operación de nuevas
tecnologías en contextos rurales.
El informe también subraya
que, aunque el empleo total crecerá hacia 2030, la calidad de esa expansión
dependerá de la capacidad de los países para invertir en formación y facilitar
transiciones laborales. Sin ese componente, el crecimiento del empleo puede
coexistir con informalidad persistente y baja productividad.
El presente y futuro del campo colombiano será tema de debate en el Foro Rural 2026, que se realizará el 30 de abril. Foto: Getty Images/API
Una agenda que se abre
El Future of Jobs Report 2025
proyecta que el empleo agropecuario concentrará uno de los mayores aumentos
hacia 2030, asociado a la producción de alimentos y a las exigencias de
adaptación climática.
Esa discusión tendrá
continuidad en el Foro Rural 2026, que se realizará el 30 de abril, en un
momento en el que empleo, informalidad y seguridad alimentaria vuelven a
cruzarse con los temas centrales de la agenda económica y social.
Tomado de: https://www.semana.com/foros-semana/articulo/la-respuesta-no-esta-en-silicon-valley-que-sector-sumara-mas-empleo-a-2030-y-por-que-colombia-debe-tomar-nota/202620/
NOTA:
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