El
lunes, en medio del sobrevuelo en espacio aéreo venezolano del avión F-18 de
Estados Unidos, se conoció que el presidente de EE.UU. estaría dispuesto a
“hablar” con Maduro Moros. ¿Gobierno de transición, licencias petroleras?
Donald
Trump, presidente de Estados Unidos, incrementa la presión sobre el régimen
venezolano, mientras Nicolás Maduro mantiene sus ataques contra el
“imperialismo” pero quiere hablar.
Pablo
Uribe Ruan*
El
lunes, luego de haber designado al Cartel de los Soles como una organización
terrorista extranjera y en medio de los sobrevuelos de tres aviones
norteamericanos (F-18 y B-52) en el espacio aéreo venezolano, Donald Trump no
descartó la posibilidad de conversar con el dictador Nicolás Maduro para,
eventualmente, encontrar una salida negociada.
La
intención del presidente de Estados Unidos de hablar con Maduro contrasta con
el avance militar de más de 15.000 hombres instalados en Trinidad y Tobago y
Puerto Rico, quienes hacen parte de la operación “Lanza del Sur” -que incluye
portaaviones y los aviones más avanzados de la Fuerza Aérea norteamericana-
para contener la avanzada marítima del narcotráfico hacia territorio
norteamericano.
Con
más de 83 personas dadas baja y 22 botes hundidos en los operativos de “Lanza
de Sur”, Washington ha dejado claro que está dispuesto a continuar en aguas
internacionales en el marco de la declaratoria de un conflicto armado no
internacional contra el crimen organizado, que, en el particular, viene siendo
el Cartel de los Soles, una organización que es liderada, según EE.UU., por la
cúpula del régimen chavista.
Las
continuas operaciones en el mar Caribe no solo buscan el objetivo estratégico
de contener el tráfico de estupefacientes, sino que apuntan, además, a disuadir
y presionar al chavismo para que permita una transición a la democracia. Los
reportes de agencias de inteligencia y la prensa internacional dan cuenta de
que, aunque Nicolás Maduro ha mostrado claras señales de debilidad y angustia,
la cúpula chavista sigue cohesionada gracias a la presión que ejercen sobre el
dictador Cuba y Diosdado Cabello.
La
línea dura del chavismo, formada en La Habana y en los cuarteles desde la época
de cabo de Hugo Chávez, busca aguantar a como dé lugar la avanzada militar de
los Estados Unidos. Cabello, en su habitual programa “con el Mazo Dando”, ha
dicho que: “Siguen amenazando, tienen sus narrativas, que la tengan (...) el
día que intenten algo en contra de Venezuela van a saber la respuesta del
pueblo"
Sin
embargo, la línea menos dura del chavismo, liderada por los hermanos Rodríguez,
Delcy y Jorge, estaría buscando la manera para que Donald Trump acepte
cualquier línea de negociación que evite la escalada militar en territorio
venezolano.
La
intención de los Rodríguez, hijos del exguerrillero Jorge Rodríguez (MIR) y hoy
ministros y cancilleres de la narcodictadura chavista, coincide con la noticia
publicada por Axios (con sede en Nueva York) este lunes en la que se conoce que
Donald Trump estaría “planeando” una llamada con Maduro Moros para rebajar las
relaciones bilaterales.
“Nadie
planea ir y pegarle un tiro (a Maduro) o secuestrarlo, de momento. Nunca se
puede decir nunca, pero ahora mismo no está en los planes”, ha declarado a
Axios un alto cargo anónimo. “Mientras tanto, seguiremos hundiendo
narcolanchas. Vamos a detener el tráfico de drogas”.
El
mismo lunes, e incluso desde días antes, el dictador Maduro se había mostrado
menos combativo en la televisión pública donde suele hablar a diario. En sus
programas, el ilegítimo gobernante de Venezuela ha evitado hablar de Donald
Trump y de Marco Rubio y ha centrado su discurso contra el “imperialismo”, que
“no tiene moral para hablar de derechos humanos ni de democracia en Venezuela”.
No más que esto. Además, lanzó una canción en la que, con un mal inglés, dice
“Peace, not war”, durante 5 minutos de música guaracha.
Así
pues, Maduro Moros busca a toda costa que Washington desescale sus operaciones
de cara, antes, además, del día de Acción de Gracias (28 de noviembre) en el
que, según The Telegraph de Londres, “las celebraciones como Navidad están
canceladas para las tropas desplegadas”.
La
intención del dictador venezolano es clara. Mientras tanto, Donald Trump espera
desde Washington tener la posible llamada, que, según Axios, aún no está
definida (fecha, hora, lugar).
Las dos partes, por primera vez en tres meses,
estarían interesadas en hablar. En esa situación asimétrica, en la que Donald
Trump tiene casi toda la iniciativa para definir los ejes de la negociación,
¿qué le podría ofrecer el dictador Maduro a Washington?
Frente a esta pregunta, vale la pena aclarar que la
actual administración de Estados Unidos y Caracas ya han negociado algunos
temas durante todo el primer semestre.
Desde
la liberación de seis norteamericanos que estaban presos en Venezuela, hasta
los términos para que la petrolera Chevron volviera a operar en territorio
venezolano a través de una extensión y luego una nueva licencia petrolera,
Estados Unidos por medio de su delegado para Venezuela, Richard Grenell, ha
tenido diálogo directo con la cúpula chavista.
Con
esto, queda claro que el espacio de diálogo entre Caracas y Washington se puede
reactivar en cualquier momento, pero todo depende la calidad de la oferta que
la cúpula chavista le ofrezca a Trump, quien ha insistido, en reiteradas
oportunidades, que su objetivo es que en Venezuela haya un cambio de régimen.
Los
analistas, frente al posible escenario de negociación, han dicho que Maduro,
por un lado, le plantearía un gobierno de transición o elecciones nuevas en
unos años, y por otro lado, le podría ofrecer precios y acceso privilegiado al
petróleo venezolano al que hoy, a pesar de las sanciones, siguen accediendo de
manera preferencial -aunque no en grandes cantidades por las sanciones
internacionales- China y Rusia.
Desde
hace meses, sectores blandos de la cúpula chavista le han ofrecido un gobierno
de transición a Washington. Según El Miami Herald, los hermanos Rodríguez,
ayudados por la intermediación de Catar, presentaron dos propuestas aprobadas
por Maduro para que se inicie un nuevo proceso de “Madurismo sin Maduro”.
“Buscaron persuadir a sectores del Gobierno de Estados Unidos que un ‘Madurismo
sin Maduro’ podría permitir una transición pacífica en Venezuela, preservando
estabilidad política sin desmantelar el aparato gobernante”, escribió el medio.
El
régimen socialista que gobierna Venezuela, golpeado por las sanciones
internacionales impuestas por Estados Unidos y Europa, podría ofrecerle a Trump
y al lobby petrolero norteamericano, como el que ejerce Chevron que hoy está en
Venezuela, condiciones privilegiadas para explorar y explotar petróleo
venezolano ante la estabilización de la producción en 1,1 millones de barriles
diarios, menos de un tercio de su máximo histórico.
Esta
semana, como ninguna de las anteriores, ha dejado claro que Trump está
apostando a la zanahoria y el garrote en Venezuela, y cualquiera de las dos
puede terminar siendo el camino para acelerar el cambio de régimen hacia la
democracia. Veremos por cuál se decide.
Tomado de: https://www.elnuevosiglo.com.co/internacional/si-hablan-que-le-podria-ofrecer-el-dictador-maduro-trump
NOTA: