viernes, 28 de noviembre de 2025

Si hablan, ¿qué le podría ofrecer el dictador Maduro a Trump?

 

El lunes, en medio del sobrevuelo en espacio aéreo venezolano del avión F-18 de Estados Unidos, se conoció que el presidente de EE.UU. estaría dispuesto a “hablar” con Maduro Moros. ¿Gobierno de transición, licencias petroleras?

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, incrementa la presión sobre el régimen venezolano, mientras Nicolás Maduro mantiene sus ataques contra el “imperialismo” pero quiere hablar.

Pablo Uribe Ruan*

El lunes, luego de haber designado al Cartel de los Soles como una organización terrorista extranjera y en medio de los sobrevuelos de tres aviones norteamericanos (F-18 y B-52) en el espacio aéreo venezolano, Donald Trump no descartó la posibilidad de conversar con el dictador Nicolás Maduro para, eventualmente, encontrar una salida negociada.

La intención del presidente de Estados Unidos de hablar con Maduro contrasta con el avance militar de más de 15.000 hombres instalados en Trinidad y Tobago y Puerto Rico, quienes hacen parte de la operación “Lanza del Sur” -que incluye portaaviones y los aviones más avanzados de la Fuerza Aérea norteamericana- para contener la avanzada marítima del narcotráfico hacia territorio norteamericano.

Con más de 83 personas dadas baja y 22 botes hundidos en los operativos de “Lanza de Sur”, Washington ha dejado claro que está dispuesto a continuar en aguas internacionales en el marco de la declaratoria de un conflicto armado no internacional contra el crimen organizado, que, en el particular, viene siendo el Cartel de los Soles, una organización que es liderada, según EE.UU., por la cúpula del régimen chavista.

Las continuas operaciones en el mar Caribe no solo buscan el objetivo estratégico de contener el tráfico de estupefacientes, sino que apuntan, además, a disuadir y presionar al chavismo para que permita una transición a la democracia. Los reportes de agencias de inteligencia y la prensa internacional dan cuenta de que, aunque Nicolás Maduro ha mostrado claras señales de debilidad y angustia, la cúpula chavista sigue cohesionada gracias a la presión que ejercen sobre el dictador Cuba y Diosdado Cabello.

La línea dura del chavismo, formada en La Habana y en los cuarteles desde la época de cabo de Hugo Chávez, busca aguantar a como dé lugar la avanzada militar de los Estados Unidos. Cabello, en su habitual programa “con el Mazo Dando”, ha dicho que: “Siguen amenazando, tienen sus narrativas, que la tengan (...) el día que intenten algo en contra de Venezuela van a saber la respuesta del pueblo"

Sin embargo, la línea menos dura del chavismo, liderada por los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, estaría buscando la manera para que Donald Trump acepte cualquier línea de negociación que evite la escalada militar en territorio venezolano.

La intención de los Rodríguez, hijos del exguerrillero Jorge Rodríguez (MIR) y hoy ministros y cancilleres de la narcodictadura chavista, coincide con la noticia publicada por Axios (con sede en Nueva York) este lunes en la que se conoce que Donald Trump estaría “planeando” una llamada con Maduro Moros para rebajar las relaciones bilaterales.

“Nadie planea ir y pegarle un tiro (a Maduro) o secuestrarlo, de momento. Nunca se puede decir nunca, pero ahora mismo no está en los planes”, ha declarado a Axios un alto cargo anónimo. “Mientras tanto, seguiremos hundiendo narcolanchas. Vamos a detener el tráfico de drogas”.

El mismo lunes, e incluso desde días antes, el dictador Maduro se había mostrado menos combativo en la televisión pública donde suele hablar a diario. En sus programas, el ilegítimo gobernante de Venezuela ha evitado hablar de Donald Trump y de Marco Rubio y ha centrado su discurso contra el “imperialismo”, que “no tiene moral para hablar de derechos humanos ni de democracia en Venezuela”. No más que esto. Además, lanzó una canción en la que, con un mal inglés, dice “Peace, not war”, durante 5 minutos de música guaracha.

Así pues, Maduro Moros busca a toda costa que Washington desescale sus operaciones de cara, antes, además, del día de Acción de Gracias (28 de noviembre) en el que, según The Telegraph de Londres, “las celebraciones como Navidad están canceladas para las tropas desplegadas”.

La intención del dictador venezolano es clara. Mientras tanto, Donald Trump espera desde Washington tener la posible llamada, que, según Axios, aún no está definida (fecha, hora, lugar).

Las dos partes, por primera vez en tres meses, estarían interesadas en hablar. En esa situación asimétrica, en la que Donald Trump tiene casi toda la iniciativa para definir los ejes de la negociación, ¿qué le podría ofrecer el dictador Maduro a Washington?

Frente a esta pregunta, vale la pena aclarar que la actual administración de Estados Unidos y Caracas ya han negociado algunos temas durante todo el primer semestre.

Desde la liberación de seis norteamericanos que estaban presos en Venezuela, hasta los términos para que la petrolera Chevron volviera a operar en territorio venezolano a través de una extensión y luego una nueva licencia petrolera, Estados Unidos por medio de su delegado para Venezuela, Richard Grenell, ha tenido diálogo directo con la cúpula chavista.

Con esto, queda claro que el espacio de diálogo entre Caracas y Washington se puede reactivar en cualquier momento, pero todo depende la calidad de la oferta que la cúpula chavista le ofrezca a Trump, quien ha insistido, en reiteradas oportunidades, que su objetivo es que en Venezuela haya un cambio de régimen.

Los analistas, frente al posible escenario de negociación, han dicho que Maduro, por un lado, le plantearía un gobierno de transición o elecciones nuevas en unos años, y por otro lado, le podría ofrecer precios y acceso privilegiado al petróleo venezolano al que hoy, a pesar de las sanciones, siguen accediendo de manera preferencial -aunque no en grandes cantidades por las sanciones internacionales- China y Rusia.

Desde hace meses, sectores blandos de la cúpula chavista le han ofrecido un gobierno de transición a Washington. Según El Miami Herald, los hermanos Rodríguez, ayudados por la intermediación de Catar, presentaron dos propuestas aprobadas por Maduro para que se inicie un nuevo proceso de “Madurismo sin Maduro”. “Buscaron persuadir a sectores del Gobierno de Estados Unidos que un ‘Madurismo sin Maduro’ podría permitir una transición pacífica en Venezuela, preservando estabilidad política sin desmantelar el aparato gobernante”, escribió el medio.

El régimen socialista que gobierna Venezuela, golpeado por las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos y Europa, podría ofrecerle a Trump y al lobby petrolero norteamericano, como el que ejerce Chevron que hoy está en Venezuela, condiciones privilegiadas para explorar y explotar petróleo venezolano ante la estabilización de la producción en 1,1 millones de barriles diarios, menos de un tercio de su máximo histórico.

Esta semana, como ninguna de las anteriores, ha dejado claro que Trump está apostando a la zanahoria y el garrote en Venezuela, y cualquiera de las dos puede terminar siendo el camino para acelerar el cambio de régimen hacia la democracia. Veremos por cuál se decide.


Tomado de: https://www.elnuevosiglo.com.co/internacional/si-hablan-que-le-podria-ofrecer-el-dictador-maduro-trump

 

NOTA:

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario