Fecha: 20 de julio de 2026
RESUMEN EJECUTIVO
Al concluir el gobierno de
Gustavo Petro, el sistema de salud colombiano enfrenta una de las crisis más
complejas desde la creación del Sistema General de Seguridad Social en Salud en
1993. La administración saliente impulsó una transformación estructural basada
en la reducción del papel de las EPS y un mayor control estatal sobre el
aseguramiento y el flujo de recursos. Sin embargo, la implementación parcial de
esa estrategia coincidió con un deterioro financiero de varios actores del
sistema, mayores dificultades en el acceso a medicamentos y un incremento de
las quejas y acciones judiciales de los usuarios.
El gobierno entrante de
Abelardo de la Espriella recibirá un sistema con retos financieros, operativos
e institucionales que requerirán medidas de estabilización de corto plazo y
reformas de mediano plazo.
I. BALANCE DEL GOBIERNO DE
GUSTAVO PETRO
1. Reforma estructural
inconclusa
Durante los cuatro años de
gobierno se promovió una transformación profunda del modelo sanitario con
énfasis en:
Fortalecimiento del Estado
como administrador del sistema.
Reducción del rol de las EPS
como aseguradoras.
Creación de redes integrales
territoriales.
Expansión de equipos básicos
de atención primaria.
Mayor centralización del
manejo financiero desde ADRES.
Aunque el Gobierno defendió
inversiones históricas en atención primaria y giros de recursos, la reforma
integral no logró consolidarse plenamente y coexistió con el modelo anterior,
generando incertidumbre regulatoria.
2. Crisis financiera del
sistema
Diversas fuentes coinciden en
señalar un deterioro financiero significativo:
Incremento de las deudas entre
EPS e IPS.
Presión sobre hospitales
públicos y privados.
Insuficiencia de la Unidad de
Pago por Capitación (UPC), objeto de decisiones de la Corte Constitucional.
Retrasos en pagos a
prestadores y proveedores.
La Asociación Colombiana de
Hospitales y Clínicas estimó obligaciones acumuladas de gran magnitud, mientras
diferentes análisis advirtieron riesgos para la sostenibilidad del sistema.
3. Intervención de EPS
Uno de los ejes más
controvertidos fue la intervención estatal de varias EPS.
Los organismos de control
señalaron que dichas intervenciones no lograron mejorar de forma consistente:
acceso oportuno,
estabilidad financiera,
cumplimiento de órdenes
judiciales,
indicadores de calidad.
La Contraloría advirtió que
las entidades intervenidas continuaban deteriorándose financieramente.
4. Crisis de Nueva EPS
Nueva EPS representa el mayor
desafío heredado.
Los estados financieros
publicados evidencian:
pérdidas acumuladas por
aproximadamente $6,1 billones;
deudas superiores a $22
billones;
patrimonio negativo;
elevada dependencia de
recursos pendientes de ADRES.
El futuro de esta entidad será
una de las primeras decisiones estratégicas del nuevo gobierno.
5. Medicamentos
Durante 2025 y 2026 se
incrementaron los reportes relacionados con:
escasez de medicamentos;
demoras en entregas;
mayores tiempos de
autorización;
incremento de acciones
judiciales.
La Defensoría del Pueblo
insistió en adoptar medidas urgentes para garantizar la continuidad de
tratamientos mientras se resolvían los problemas estructurales del sistema.
6. Atención Primaria
Uno de los principales logros
reivindicados por el Gobierno fue la expansión de los Equipos Básicos de Salud,
orientados a fortalecer la atención preventiva y comunitaria mediante
inversiones específicas.
II. PRINCIPALES PROBLEMAS
HEREDADOS
El nuevo gobierno recibiría un
sistema caracterizado por:
Crisis financiera de EPS.
Alto endeudamiento
hospitalario.
Retrasos en entrega de
medicamentos.
Procesos judiciales
relacionados con la financiación.
Incertidumbre regulatoria.
Infraestructura desigual entre
regiones.
Déficit de especialistas en
varias zonas del país.
Elevada conflictividad
política alrededor del modelo sanitario.
III. PRIORIDADES PARA EL
GOBIERNO DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA
1. Estabilización financiera
(primeros 100 días)
Prioridades:
Auditoría integral del
sistema.
Plan de saneamiento
financiero.
Pago priorizado de deudas
críticas.
Garantizar flujo oportuno de
recursos.
2. Garantizar medicamentos
Implementar un plan nacional
de abastecimiento que incluya:
monitoreo en tiempo real del
inventario;
compras centralizadas cuando
sea necesario;
seguimiento a cadenas de
suministro;
reducción de tiempos de
entrega.
3. Definir el futuro de las
EPS
El Ejecutivo deberá decidir
si:
mantiene el esquema actual con
ajustes;
fortalece la supervisión;
reestructura entidades
inviables;
desarrolla un modelo mixto que
preserve la continuidad de la atención.
4. Recuperar la confianza
Será necesario mejorar:
tiempos para citas
especializadas;
entrega de medicamentos;
oportunidad en cirugías;
atención al usuario;
cumplimiento de fallos
judiciales.
5. Fortalecer hospitales
públicos
Medidas sugeridas:
modernización tecnológica;
inversión en infraestructura;
mejora de la gestión
administrativa;
incentivos para especialistas
en regiones apartadas.
6. Digitalización
Priorizar:
historia clínica
interoperable;
analítica de datos;
seguimiento de pacientes;
trazabilidad de medicamentos;
gestión basada en indicadores.
IV. RIESGOS PARA EL NUEVO
GOBIERNO
Los principales riesgos
identificados son:
Alto
Desabastecimiento de
medicamentos.
Colapso financiero de
prestadores.
Incremento de tutelas.
Medio
Conflictos con actores del
sistema.
Litigios derivados de
reformas.
Resistencia institucional.
Bajo
Retrocesos en programas
preventivos si no se garantiza su financiación.
V. OPORTUNIDADES
El gobierno entrante podría
aprovechar:
consenso sobre la necesidad de
estabilizar el sistema;
modernización digital;
fortalecimiento de la atención
primaria donde ha mostrado resultados;
revisión técnica de la
financiación;
recuperación de la confianza
de pacientes y prestadores.
CONCLUSIÓN ESTRATÉGICA
El principal desafío para el
Gobierno de Abelardo de la Espriella no será únicamente definir un nuevo modelo
de salud, sino estabilizar un sistema que llega con tensiones financieras,
operativas e institucionales acumuladas. La información pública disponible
apunta a problemas relevantes en el flujo de recursos, el desempeño de varias
EPS intervenidas, el acceso a medicamentos y la sostenibilidad de hospitales y
clínicas, mientras el Gobierno saliente destaca avances en atención primaria y
mayores inversiones en ese componente.
En consecuencia, las
prioridades estratégicas deberían concentrarse en:
Restablecer la estabilidad
financiera del sistema mediante un plan de saneamiento y auditoría.
Garantizar el abastecimiento
continuo de medicamentos y la oportunidad en la atención.
Definir con rapidez el futuro
institucional de las EPS y de las entidades intervenidas, especialmente Nueva
EPS.
Fortalecer la gobernanza del
sistema con decisiones técnicas, transparencia y seguimiento permanente de
indicadores de acceso, calidad y sostenibilidad.
La evolución de estas
variables durante los primeros meses del nuevo gobierno será determinante para
reducir el riesgo de profundización de la crisis y recuperar la confianza de
los usuarios y de los prestadores del sistema de salud.
NOTA:
Este contenido fue escrito con
asistencia de AI, basado en información de conocimiento público, divulgado en
medios de comunicación
No hay comentarios:
Publicar un comentario