domingo, 6 de septiembre de 2026

ATAQUES GUERRILLEROS 7 SEPTIEMBRE

 ANÁLISIS OSINT — ¿PLAN ESTRUCTURADO DE RESPUESTA DE LAS FARC?

Fecha de corte: 6 de septiembre de 2026



1. El contexto es fundamental

Desde su llegada al poder, De la Espriella ha cambiado sustancialmente la política frente a las organizaciones armadas.

El 30 de agosto el Presidente reiteró a la cúpula militar y policial la orden de recuperar el control territorial y combatir frontalmente a las estructuras criminales.

El 2 de septiembre fue todavía más explícito:

“No vine a negociar con asesinos, extorsionistas y reclutadores de menores, vine a derrotarlos con toda la fuerza legítima de la República”.

El Gobierno informó entonces de miles de capturas, incautaciones de narcóticos y armas y operaciones ofensivas contra estructuras armadas.

Y el 5 de septiembre anunció una nueva estrategia específica para el Catatumbo, dirigida contra estructuras, cabecillas, finanzas y economías ilícitas.

Paralelamente, el Ministerio de Defensa y la cúpula militar anunciaron una ofensiva específicamente dirigida contra Iván Mordisco y las finanzas de las disidencias.

Por tanto, la señal política y militar del Gobierno es inequívoca.

2. ¿Qué ocurrió inmediatamente después?

Aquí aparece el elemento más interesante desde la perspectiva de inteligencia.

Durante la madrugada del 6 de septiembre, las disidencias de las FARC realizaron ataques simultáneos en varios puntos del Cauca, incluyendo Inzá y Cajibío.

Se reportaron:

ataques con drones;

explosivos;

ráfagas de fusil;

hostigamientos contra instalaciones de la Fuerza Pública;

acciones simultáneas contra Policía y Ejército;

afectación de zonas pobladas.

Caracol reportó ataques atribuidos a las disidencias en Cajibío, Inzá y Patía, mientras otros medios confirmaron acciones simultáneas en Inzá y Cajibío.

Esto es importante porque una cosa es que exista violencia dispersa y otra que aparezcan varias acciones temporalmente sincronizadas contra objetivos estatales.

3. El indicador más importante: la sincronización

Desde una perspectiva de inteligencia, la simultaneidad eleva la posibilidad de coordinación previa.

Pero hay que hacer una distinción:

Coordinación táctica ≠ existencia demostrada de un comando nacional único.

Las disidencias de las FARC no constituyen necesariamente una organización completamente homogénea. Existen diferentes estructuras, frentes y mandos con capacidades y agendas territoriales propias.

Por eso, existen tres hipótesis:

Hipótesis           Evaluación OSINT

Ataques completamente espontáneos             Baja-media

Respuestas coordinadas entre estructuras regionales             Media-alta

Plan nacional centralizado ordenado por la dirección de las FARC     Media/baja por ahora

Campaña deliberada para demostrar capacidad ante el Gobierno     Alta

La última hipótesis me parece actualmente la más consistente con los datos disponibles.

4. ¿Qué estarían intentando demostrar?

La lectura estratégica podría ser:

“Ustedes aumentan la presión militar → nosotros demostramos que todavía podemos golpear al Estado en diferentes territorios.”

Eso tiene cuato objetivos posibles:

A. Disuasión

Mostrar al Gobierno que una ofensiva militar tiene un costo.

B. Recuperación de iniciativa

Después de varias operaciones exitosas de la Fuerza Pública, las disidencias necesitan demostrar que conservan capacidad ofensiva.

El Gobierno informó precisamente este 6 de septiembre de la neutralización de siete integrantes y captura de otros cinco del frente Franco Benavides en Nariño.

Es decir, existe una coincidencia temporal particularmente significativa:

Fuerza Pública golpea a las disidencias en Nariño → disidencias ejecutan ataques contra instalaciones estatales en Cauca.

Esto no demuestra causalidad, pero sí constituye un patrón que merece seguimiento.

5. El factor “Iván Mordisco”

La situación adquiere mayor relevancia porque el Gobierno ha convertido a Iván Mordisco en uno de sus principales objetivos.

El 1 de septiembre, De la Espriella anunció públicamente que intensificaría la ofensiva contra Mordisco.

Y el 5-6 de septiembre, Gobierno, Ministerio de Defensa y Fuerzas Militares volvieron a colocar a las disidencias de Mordisco en el centro de la estrategia.

Además, la Fiscalía reactivó las órdenes de captura contra 27 miembros del Estado Mayor de Bloques y Frentes, incluido alias Calarcá, después de que el Gobierno terminara las conversaciones con esos grupos.

Desde el punto de vista de inteligencia, esto significa que la estructura de incentivos cambió radicalmente.

Las disidencias ya no están operando bajo la expectativa inmediata de negociación con el Gobierno.

Ahora enfrentan:

operaciones militares + órdenes de captura + persecución financiera + presión sobre sus cabecillas + bombardeos.

La respuesta violenta resulta, por tanto, previsible.

6. ¿Es una represalia directa contra De la Espriella?

Probablemente parcialmente sí.

Pero sería incorrecto concluir que cada ataque fue ordenado personalmente por Iván Mordisco como respuesta a una declaración específica del Presidente.

La evidencia pública disponible permite sostener algo diferente:

Existe una correlación temporal y estratégica entre la nueva ofensiva estatal y el incremento de acciones violentas de las disidencias.

No tenemos todavía evidencia pública que permita afirmar:

“Mordisco ordenó el 5 de septiembre atacar simultáneamente Inzá, Cajibío y Patía como represalia por las operaciones de De la Espriella”.

Esa afirmación requeriría inteligencia adicional: interceptaciones, documentos incautados, comunicaciones internas, órdenes escritas, declaraciones de capturados o información de inteligencia militar.

7. Hay otro elemento que aumenta la preocupación

Las disidencias están utilizando drones como multiplicador de fuerza.

El empleo simultáneo de drones explosivos y fuego terrestre permite atacar instalaciones militares y policiales reduciendo la exposición de los combatientes.

Esto representa una evolución importante del modelo táctico:

drones + inteligencia local + hostigamiento + dispersión territorial.

El ataque simultáneo del 6 de septiembre en Cauca es particularmente importante precisamente por esta combinación.

8. Pero hay que separar FARC y ELN

Un aspecto crítico para evitar errores de inteligencia es no atribuir todos los ataques actuales a las FARC.

Por ejemplo, el ataque del 4-5 de septiembre contra el cantón militar El Trapiche, en Ocaña, fue atribuido al ELN, dejando militares muertos y heridos.

Eso significa que Colombia está experimentando simultáneamente:

FARC/disidencias → Cauca, Nariño, Valle, Guaviare y otras zonas

ELN → Catatumbo/Norte de Santander y otras áreas

Clan del Golfo y otras organizaciones → otros territorios

Por tanto, el incremento general de violencia no puede interpretarse exclusivamente como una operación nacional de las FARC.

9. Mi valoración de inteligencia

NIVEL DE CONFIANZA

ALTO:

Existe una relación temporal entre la ofensiva de De la Espriella y el aumento de operaciones ofensivas de las organizaciones armadas.

ALTO:

El Gobierno está ejecutando deliberadamente una estrategia de presión militar contra las disidencias.

MEDIO-ALTO:

Las disidencias están adaptando su comportamiento y aumentando acciones ofensivas contra la Fuerza Pública.

MEDIO:

Algunas acciones recientes parecen presentar coordinación táctica entre estructuras regionales.

BAJO-MEDIO:

Existe actualmente evidencia pública de un plan nacional único de Iván Mordisco para responder sistemáticamente a todas las órdenes del Presidente.

10. Mi conclusión estratégica

NO recomendaría afirmar todavía que existe un “Plan FARC para responder a las órdenes de Abelardo de la Espriella”.

La formulación de inteligencia más rigurosa sería:

“Se observa una probable fase de respuesta organizada de las disidencias de las FARC ante la nueva estrategia de confrontación militar implementada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella, caracterizada por ataques simultáneos, empleo creciente de drones, hostigamientos contra instalaciones de la Fuerza Pública y presión territorial. Sin embargo, a la fecha no existe evidencia pública suficiente para confirmar la existencia de un plan nacional único, centralizado y directamente ordenado por la máxima dirección de las disidencias.”

Lo más preocupante no es necesariamente que exista un único plan, sino que diferentes estructuras puedan estar llegando independientemente a la misma conclusión estratégica:

“La negociación terminó; el Gobierno viene por nosotros; debemos aumentar el costo político, militar y territorial de la ofensiva.”

Ese escenario podría producir una escalada asimétrica durante las próximas semanas.

 

🔴 ALERTA OSINT: qué debemos vigilar ahora

En las próximas 72-120 horas, yo vigilaría cinco indicadores:

Nuevos ataques simultáneos en departamentos diferentes.

Aparición de comunicados de Iván Mordisco, Calarcá u otros mandos reivindicando las acciones.

Incremento de ataques con drones coordinados con fuego terrestre.

Ataques contra bases militares, estaciones de Policía, aeronaves, infraestructura energética o vías estratégicas.

Evidencia de que las acciones en Cauca, Nariño, Valle, Tolima y Guaviare responden a una misma directiva operacional.

Si aparecen tres o más de estos indicadores simultáneamente, elevaría la valoración de “respuesta descentralizada” a “campaña coordinada”.

Y si aparece una orden, comunicado o interceptación que vincule explícitamente a varios frentes con una misma instrucción, entonces sí tendríamos fundamento para hablar de un plan estructurado de respuesta.

Fuentes principales: Presidencia de Colombia, Ministerio de Defensa y medios nacionales que reportaron los hechos del 5-6 de septiembre. La propia Presidencia confirmó hoy las operaciones contralas disidencias en Nariño y la continuidad de la ofensiva.


No hay comentarios:

Publicar un comentario