COMOS FILTRAN LAS REDES CRIMINALES COLOMBIANAS EN UCRANIA
PARA SABER SOBRE DRONES Y APRENDER A MANEJARLOS Y COMPRARLOS
Sí. Hay indicios recientes y bastante serios de que
organizaciones criminales colombianas estarían intentando aprovechar la guerra
de Ucrania como una “escuela de aprendizaje” para adquirir conocimientos sobre
drones, especialmente mediante personas que viajan como voluntarios o
combatientes. Pero es importante separar lo confirmado de las denuncias y de
las hipótesis de inteligencia.
¿Cómo estaría funcionando el mecanismo?
Según investigaciones y reportes publicados entre 2025 y
agosto de 2026, el esquema tendría varios componentes:
- Reclutamiento
de colombianos con experiencia militar
Personas con pasado en las Fuerzas Militares, excombatientes
o individuos vinculados a estructuras armadas podrían ser enviados a Ucrania
aprovechando la existencia de unidades que incorporan extranjeros. La
preocupación de las autoridades ucranianas es que algunos individuos no
tendrían como objetivo principal combatir, sino obtener conocimientos
especializados y posteriormente regresar a América Latina.
- Ingreso
bajo una identidad aparentemente legítima
El punto crítico sería que un integrante de una organización
criminal puede presentarse como voluntario extranjero. En 2025 ya se informó
que la inteligencia ucraniana investigaba la posible infiltración de miembros
de organizaciones criminales latinoamericanas en estructuras de voluntarios. La
investigación posteriormente habría incluido a ciudadanos colombianos.
- Prioridad
en el conocimiento sobre drones FPV
Las denuncias señalan especial interés en los FPV,
porque Ucrania ha desarrollado una enorme experiencia práctica con estos
sistemas. El objetivo criminal no necesariamente sería adquirir un dron militar
sofisticado, sino aprender doctrina, operación, adaptación y empleo táctico
para después aplicar ese conocimiento en Colombia.
- Transferencia
del conocimiento a Colombia
El riesgo estratégico está precisamente en el regreso. Una
persona que haya adquirido experiencia en Ucrania podría convertirse
posteriormente en instructor dentro de una estructura criminal,
multiplicando el conocimiento entre operadores locales.
Esto coincide con la aparición en Colombia de estructuras
descritas por medios como “escuelas de drones”.
- La
compra del equipo puede hacerse por separado
Aquí hay una distinción importante: aprender a utilizar
drones y conseguir los drones son dos problemas diferentes. Los grupos
pueden obtener equipos comerciales o componentes por canales clandestinos y
utilizar personal capacitado para adaptarlos. No necesariamente necesitan
transportar directamente desde Ucrania un sistema militar completo.
- Transferencia
de doctrina, no solamente de tecnología
Este es probablemente el aspecto más preocupante. Ucrania
está generando conocimiento sobre:
- empleo
de drones en ambientes de guerra electrónica;
- reconocimiento
aéreo;
- coordinación
entre operadores;
- adaptación
rápida de plataformas comerciales;
- empleo
de drones pequeños en operaciones tácticas.
Para Colombia, la amenaza consiste en que esa experiencia
pueda ser trasladada y adaptada al conflicto interno.
¿Tenemos evidencia de que colombianos realmente estén
haciendo esto?
Hay que ser prudentes.
En junio de 2026, un militar colombiano que combatía en
Ucrania denunció que integrantes de disidencias de las FARC y del ELN estarían
viajando para recibir entrenamiento, incluyendo drones FPV, explosivos y otras
capacidades. El entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que la
denuncia había llegado a conocimiento de las autoridades y que se investigaría.
Más recientemente, el Financial Times publicó una
investigación que vuelve a señalar la preocupación por colombianos vinculados a
organizaciones criminales que buscan aprovechar la experiencia ucraniana en
drones. Según ese reporte, algunos individuos fueron identificados y expulsados
de estructuras ucranianas por posibles vínculos criminales.
Por tanto, no sería correcto afirmar que “todos los
colombianos que van a Ucrania son infiltrados”. Sí existe, sin embargo, una
preocupación documentada sobre infiltración selectiva con finalidad de
transferencia de conocimientos.
¿Por qué Ucrania resulta tan atractiva?
Porque la guerra ruso-ucraniana ha convertido el empleo de
drones en una capacidad militar de enorme importancia. Colombia, además, ya
enfrenta un crecimiento considerable de ataques mediante drones.
UNMAS informó que Colombia registró 333 ataques efectivos
con drones armados en 2025, frente a 61 en 2024, un incremento del 445 %.
Reuters también informó que Colombia estaba preparando un
programa de aproximadamente US$1.68 mil millones para fortalecer sus
capacidades antidrones, precisamente por el crecimiento de esta amenaza.
Esto produce un fenómeno particularmente peligroso:
Ucrania → adquisición de experiencia → regreso de
operadores → capacitación de nuevos operadores → adaptación de drones
comerciales → incremento de ataques en Colombia.
El verdadero problema estratégico
A mi juicio, el mayor riesgo no es que una organización
criminal compre 10, 20 o 100 drones.
El problema sería que consiga crear una capacidad humana
permanente:
1 instructor formado en Ucrania → 5-10 operadores
entrenados → varios equipos de operadores → instructores locales → expansión de
la capacidad a diferentes frentes.
Eso convertiría una tecnología relativamente accesible en
una capacidad operacional reproducible.
Y existe una señal preocupante: los grupos armados
colombianos ya están experimentando con drones y han aumentado
considerablemente sus ataques. The Guardian reportó que los ataques pasaron de
un incidente registrado en 2023 a más de 333 en 2025, según cifras del
Ministerio de Defensa.
¿Qué debería investigar Colombia?
Desde una perspectiva y de inteligencia preventiva,
yo establecería cinco líneas prioritarias:
- Identificación
de colombianos que viajan a Ucrania y posteriormente regresan a
Colombia.
- Cruce
de antecedentes entre viajeros, exintegrantes de grupos armados y
organizaciones criminales.
- Seguimiento
financiero de viajes, transferencias y adquisición de equipos
relacionados con UAV.
- Detección
de instructores que aparecen posteriormente en “escuelas de drones”
clandestinas.
- Análisis
de patrones entre ataques con drones en Colombia y las nuevas tácticas
observadas en Ucrania.
El objetivo no debería ser perseguir a todos los colombianos
que participan legítimamente en la defensa de Ucrania, sino identificar la
transferencia deliberada de conocimientos militares hacia organizaciones
criminales.
Conclusión: la amenaza más importante es que
Ucrania esté siendo utilizada por algunos actores criminales como “universidad
táctica”, donde el producto que buscan no es necesariamente un arma, sino capital
humano especializado. Esa capacidad puede regresar a Colombia, reproducirse
y acelerar la evolución de la guerra con drones.
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